— ENLACES PATROCINADOS — Suscribete gratis a nuestro boletín
Devocionales 503 vistos

Indignos, sin embargo amados incondicionalmente

Por: Daniel Mendoza P.
Indignos, sin embargo amados incondicionalmente
Fecha: Jueves, 09 de febrero del 2017 ID: 201700000048

Síguenos en Facebook

1 Cor 15:10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.

Lo que sea en que se haya convertido, de acuerdo a esta declaración, Pablo se lo debió a la gracia de Dios. Cuando reflexiono sobre las palabras de ese gran apóstol,  me resulta lo que podríamos llamar su credo. Podríamos reducirlo a declaraciones más cortas, en ocasiones esto ayuda a tomar una verdad teológica profunda, multifacética y definirla en términos simples.

La primera afirmación: Dios hace lo que hace por Su gracia. La primera declaración de Pablo de que se le permitió vivir, no diciendo nada de ser usado como portavoz y líder, fue por la gracia de Dios. Pablo merecía el juicio más severo de Dios, pero Dios le dio Su gracia en lugar de ello. Humanamente hablando, Pablo debió haber soportado un tremendo sufrimiento por todo el dolor y angustia que le causó a otros. Pero no lo hizo porque Dios exhibió Su gracia.

Eso nos lleva a la segunda declaración: soy lo que soy por la gracia de Dios. Es como si estuviera admitiendo, si hay alguna bondad ahora en mí, no merezco nada de gloria, el crédito es de la gracia.

En estos días de auto-realización, y un énfasis excesivo en la importancia de los logros personales, centrado en el ego, esta idea de darle el crédito de todo a la gracia es un mensaje muy necesario. ¿Cuánta gente que llega a la cima de su carrera le dice al reportero del Wall Street Journal, o al entrevistador del Business Week “soy lo que soy por la gracia de Dios”? ¿Cuántos atletas dirían tal cosa en un banquete en su honor? Qué escándalo sería hoy en día si alguien dijera “no se impresionen conmigo, a lo que atribuyo mi fama es la gracia inmerecida de Dios” Tal franqueza es rara.

Hay una tercera declaración que parece implicada en la declaración de cierre de Pablo: “te permito ser lo que eres por la gracia de Dios” La gracia no es algo que simplemente sea reclamado, es algo que se demuestra, es para ser compartido, usado como la base de la amistad y apoyarse para sostener relaciones.

Jesús habló de una vida abundante a la cual entramos cuando reclamamos la libertad que Él provee por Su gracia. ¿No sería maravilloso si la gente cooperara con Su plan? Nada se puede comparar a la gracia cuando se trata de liberar a otros de la esclavitud.

Por Charles Swindoll

— ENLACES PATROCINADOS —

Este artículo está bajo una licencia de Creative Commons.

FUENTE: DEVOCIONALES DIARIOS DEL MINISTERIO VIDA NUEVA PARA EL MUNDO

Eclesiastés 12:1 (RVR 1960)

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento.

Palabras Claves: DevocionalesCharles Swindoll

Comentarios


Suscríbete al Boletín

Quisiéramos que te enteres y recibas novedades directamente a tu bandeja de entrada de nuestro sitio Web, sólo debes de ingresar tus datos en el siguiente formulario.

Cargando...