La iglesia primitiva estaba casada con la pobreza, las prisiones y persecuciones. Hoy en día, la iglesia esta casada con la prosperidad, la personalidad y la popularidad.
Porque yo sé de vuestras muchas rebeliones, y de vuestros grandes pecados; sé que afligís al justo, y recibís cohecho, y en los tribunales hacéis perder su causa a los pobres.