En este video, exploramos la paradoja que la santidad de Dios presenta a los seres humanos. Dios es el único Creador, separado de toda la realidad y autor de toda bondad. Sin embargo, esa bondad puede volverse peligrosa para los humanos que son mortales y moralmente corruptos. En última instancia, esta paradoja es resuelta por Jesús, quien encarna la santidad de Dios y quién vino a sanar Su creación.
Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.