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Apostasía

Quien esta detras del G12

Por: Daniel Mendoza P.
Fecha:  Sábado, 07 de septiembre del 2013 ID: 201500000332

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"Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos." Rom. 13: 11. 

Satanás ha tratado siempre de infatuar las mentes de los hombres con misterios sutiles. Así engañó a Eva y así trata de seducir a los hombres hoy. Los que citan falsamente la Palabra de Dios en un esfuerzo por sustentar el error, están siguiendo el ejemplo de aquel que engañó a Eva y tentó a Cristo en el desierto. El enemigo sustituyó la Palabra de Dios por sus propias declaraciones engañosas. 

El mismo agente engañoso que sedujo a los ángeles en el cielo, está trabajando de manera similar en las mentes humanas hoy. Por medio de sus afirmaciones seductoras ganó la confianza de muchos de los ángeles, y hubo una gran guerra en el cielo. Miguel y sus ángeles pelearon contra Satanás y sus seguidores engañados. . .

EL apóstol Pablo, en su segunda carta a los Tesalonicenses, predijo la gran apostasía que había de resultar en el establecimiento del poder papal. Declaró, respecto al día de Cristo: "Ese día no puede venir, sin que venga primero la apostasía, y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición; el cual se opone a Dios, y se ensalza sobre todo lo que se llama Dios, o que es objeto de culto; de modo que se siente en el templo de Dios, ostentando que él es Dios." (2 Tesalonicenses 2: 3, 4, V.M.) Y además el apóstol advierte a sus hermanos que "el misterio de iniquidad está ya obrando." (Vers. 7.) Ya en aquella época veía él que se introducían en la iglesia errores que prepararían el camino para el desarrollo del papado. 

Poco a poco, primero solapadamente y a hurtadillas, y después con más desembozo, conforme iba cobrando fuerza y dominio sobre los espíritus de los hombres, "el misterio de iniquidad" hizo progresar su obra engañosa y blasfema. De un modo casi imperceptible las costumbres del paganismo penetraron en la iglesia cristiana. 

El espíritu de avenencia y de transacción fue coartado por algún tiempo por las terribles persecuciones que sufriera la iglesia bajo el régimen del paganismo. Mas habiendo cesado la persecución y habiendo penetrado el cristianismo en las cortes y palacios, la iglesia dejó a un lado la humilde sencillez de Cristo y de sus apóstoles por la pompa y el orgullo de los sacerdotes y gobernantes paganos, y substituyó los requerimientos de Dios por las teorías y tradiciones de los hombres. 

La conversión nominal de Constantino, a principios del siglo cuarto, causó gran regocijo; y el mundo, disfrazado con capa de rectitud, se introdujo en la iglesia. Desde entonces la obra de corrupción progresó rápidamente. El paganismo que parecía haber sido vencido, vino a ser el vencedor. Su espíritu dominó a la iglesia. Sus doctrinas, ceremonias y supersticiones se incorporaron a la fe y al culto de los que profesaban ser discípulos de Cristo. 

Esta avenencia entre el paganismo y el cristianismo dio por resultado el desarrollo del "hombre de pecado" predicho en la profecía como oponiéndose a Dios y ensalzándose a sí mismo sobre Dios. Ese gigantesco sistema de falsa religión es obra maestra del poder de Satanás, un monumento de sus esfuerzos para sentarse él en el trono y reinar sobre la tierra según su voluntad.

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Este artículo está bajo una licencia de Creative Commons.

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Eclesiastés 3:1 (RVR 1960)

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

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