Salmo 27:3 Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.

El término hebreo utilizado por David en este Salmo y traducido como confiado no significa autosuficiente ni valiente humanamente hablando.

En hebreo significa confiar, estar seguro, tener seguridad.

El homólogo árabe es pintoresco: tirarse a sí mismo sobre la cara, acostarse sobre el suelo. El punto aquí es que la fuente de la confianza y estabilidad de David no era su propia fuerza, sino Dios. Su Señor era su único fundamento o roca de estabilidad.

¡Qué fundamento tan inquebrantable!

Cuando la presión viene, cuando una oleada de temor invita al pánico, ¿a quién volteas?

Por Charles Swindoll