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Devocional: Da gracias y adórale

Por: Daniel Mendoza P.
Devocional: Da gracias y adórale
Fecha: Domingo, 14 de enero del 2018 ID: 201700001538

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Sal 100:4  Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza;  alabadle, bendecid su nombre.

Este verso contiene dos mandatos. Ambos nos instan a hablarle directamente al Señor. Agradecerle a Él, el mandato hebreo es un solo verbo que significa confesar, adorar, reconocer, agradecer. Esto es más que simplemente dar las gracias a Dios por las bendiciones. Esto representa a alguien nombrando razones específicas de gratitud, contar una historia donde Dios es el héroe.

Hacemos esto cuando le contamos a un amigo de un buen médico que nos curó una enfermedad muy grave. Nos emocionamos con detalles y agradecimiento. Nos sentimos incapaces de nombrar las suficientes cosas buenas del doctor. De forma similar, este agradecimiento literalmente no puede decir lo suficiente del Señor y lo que Él hace.

Si estás buscando señales de los últimos tiempos, mira la ingratitud. 2 Timoteo 3:1-5 lista la ingratitud en una serie de actitudes que marcarán los días oscuros antes del fin de los tiempos. Ten cuidado de una generación mal agradecida e ingrata. Cultivar un corazón agradecido no es un asunto pequeño con Dios.

“Bendecid su nombre” (Salmo 100:4) La palabra “bendecid” es del original Barak, que significa arrodillarse, alabar, saludar. La idea es mostrar honor y homenaje a Dios reconociendo Su nombre como superior a cualquier otro nombre. En el antiguo oriente, una persona que bendecía a un superior lo hacía inclinándose o arrodillándose.

Entonces expresaba un deseo para el honrado como el que tuviera poder, prosperidad, longevidad, éxito, etc. Por supuesto, el Señor ya posee todo el poder, prosperidad, longevidad y ciertamente tendrá la victoria en todo lo que Él desee hacer, al bendecir Su nombre nosotros afirmamos Su poder y bondad y nos comprometemos a unirnos a Su causa.

Las dos acciones, dar gracias y bendecir Su nombre, tienen un significado especial profundamente arraigado en las costumbres del antiguo oriente. Recibir la hospitalidad de un noble y pronunciar una bendición a cambio, establecía una alianza efectiva, un endeudamiento permanente que ligaba a dos personas en un vínculo de amistad. En este caso, el salmista nos llama a proclamar lealtad al Rey Supremo.

Por Charles Swindoll

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Este artículo está bajo una licencia de Creative Commons.

FUENTE: DEVOCIONALES DIARIOS DEL MINISTERIO VIDA NUEVA PARA EL MUNDO

Proverbios 16:3 (RVR 1960)

Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.

Palabras Claves: Charles Swindoll Reflexiones

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