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Alternativas a la gracia, Segunda Parte

Por: Daniel Mendoza P.
Alternativas a la gracia, Segunda Parte
Fecha: Miércoles, 01 de febrero del 2017 ID: 201700000020

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Isa 44:22 He disipado tus transgresiones como el rocío, y tus pecados como la bruma de la mañana. Vuelve a mí, que te he redimido.

Si decido no arriesgarme, si voy por la ruta segura y determino no promover la salvación por gracia ni un estilo de vida de gracia ¿cuáles son las alternativas? Ayer compartí dos puntos y hoy dos más.

No puedo dejar cabida a ninguna área gris. Todo es ya sea blanco o negro, bien o mal. Y como resultado, el líder mantiene un control estricto sobre los seguidores. La comunión se basa en si hay un acuerdo completo. Aquí se encuentra la tragedia. Este estándar rígido de auto-justificación se vuelve más importante que las relaciones con los individuos.

Primero checamos dónde se encuentra la gente en cuanto a diferentes asuntos y luego determinamos si pasamos tiempo con ellos o no. Al final de cuentas queremos estar bien (como nosotros lo vemos, desde luego), más de lo que queremos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. En ese momento, nuestras preferencias personales eclipsan cualquier evidencia de amor.

Puedo cultivar una actitud juiciosa hacia aquellos que quizá no estén de acuerdo o no cooperen con mi plan. Los asesinos de la gracia son conocidos por una actitud juiciosa. Quizá es la característica más decepcionante en cuanto al carácter de Cristo en los círculos evangélicos hoy en día.

Un rápido vistazo por el túnel del tiempo resultará beneficioso: Jesús se encontró frente a la confianza del legalismo: los fariseos. Al escucharlo muchos de ellos creyeron en Él. Él había estado presentando Su mensaje a las multitudes, era un mensaje de esperanza, perdón, libertad.

Mientras aún hablaba, muchos creyeron en él.  Jesús se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo: --Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. (Juan 8:30-32)(NVI)

Él habló del poder liberador de la verdad. Aunque los asesinos oficiales de la gracia rechazaron Su mensaje, Él les aseguró que les haría libres. Todos los que abrazan la gracia se vuelven verdaderamente libres.

¿Libres de qué? Libres de sí mismos, libres de la culpa y la vergüenza, libres de impulsos detestables que no podían parar cuando estaban bajo la esclavitud del pecado. Libres de opiniones, expectativas y demandas de otros tiranos. ¿Y libres para qué? Libres para obedecer, libres para amar, libres para perdonar a otros al igual que a nosotros mismos.

Libres de permitirles a otros ser quienes son (diferentes a nosotros), libres para vivir más allá de las limitantes del esfuerzo humano. Libres para servir y glorificar a Cristo. En términos seguros, Jesucristo aseguró a los Suyos de que Su verdad era capaz de liberarlos de toda restricción innecesaria: Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres (Juan 8:36) Amo eso. Las posibilidades son ilimitadas.

Por Charles Swindoll

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Este artículo está bajo una licencia de Creative Commons.

FUENTE: DEVOCIONALES DIARIOS DEL MINISTERIO VIDA NUEVA PARA EL MUNDO

Isaías 5:27 (RVR 1960)

No habrá entre ellos cansado, ni quien tropiece; ninguno se dormirá, ni le tomará sueño; a ninguno se le desatará el cinto de los lomos, ni se le romperá la correa de sus sandalias.

Palabras Claves: Devocionales GraciaCharles Swindoll

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